El tema aborda un ámbito mixto que combina la dogmática penal sustantiva con el Derecho procesal penal. En su primera vertiente estudia la ciberdelincuencia como fenómeno criminológico y jurídico, sistematizando los tipos delictivos que el Código Penal reparte de forma dispersa entre sus distintos títulos —intimidad informática, daños y sabotaje, estafa informática, propiedad intelectual, secretos de empresa y falsedades—, con el derecho fundamental a la intimidad del artículo 18 de la Constitución y la Ley Orgánica 1/1982 como bien jurídico central, todo ello enmarcado en el Convenio de Budapest de 2001. En su segunda vertiente examina la prueba digital en el proceso penal: su concepto, su fuerza probatoria y los derechos fundamentales afectados, así como las diligencias de investigación tecnológica introducidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal por la Ley Orgánica 13/2015, especialmente la interceptación de las comunicaciones telefónicas y telemáticas y la figura del agente encubierto informático. Se cierra con las fases de obtención, custodia y valoración de la evidencia digital y las herramientas forenses actuales. La finalidad última es dotar al opositor de una visión integrada que conjugue la tipificación de las conductas con las garantías procesales exigidas para su persecución sin menoscabo de los derechos fundamentales.